Existen aquellas ciudades que pueden ser explicadas a través de sus fábricas y de su gente. Berazategui, forjada a través de los calores de los hornos de las cristalerías que le dieron el título de “Capital del Vidrio”, demostró que el espíritu trabajador no se perdió, sino que solo se transformó. La Fiesta Local del Alfajor fue la prueba viva de ello: una celebración donde el orgullo argentino se vivió en cada bocado.
Aunque este festival reunió a unos 80 productores de todo el país, la producción local exhibió la fuerza emprendedora de los vecinos de la zona, que se destacaron con sus proyectos y PyMEs familiares para mostrar la identidad de la localidad.
El 24 de noviembre del 2025 falleció el Dr.Juan José Mussia los 84 años. No era un intendente más, siendo quien gobernó el distrito en varias etapas desde 1987. Se consagró como el gran arquitecto del Berazategui moderno y se posicionó como un peso pesado en el peronismo bonaerense. Tras esa dolorosa pérdida para los vecinos de la ciudad, el mando fue asumido por Carlos “El Turco” Balor, quien desempeñaba el cargo de secretario de Obras Públicas y primer concejal electo en la lista de Mussi. Balor asumió el mando con una idea clara en mente: mantener vivo el legado y el compromiso de la “Gestión Mussi”, aunque abrió pasó a una nueva transición hasta el 2027.
Esta primera Fiesta del Alfajor, organizada en conjunto a la red federalKilómetro del Alfajor Argentino(KM. A.A),se dió bajo la gestión del intendente interino Carlos Balor, quien impulsó este encuentro gratuito y de calidad en el “Centro de Actividades Roberto De Vicenzo”, con el propósito de dinamizar la economía local en un momento de reconfiguración política.
El alfajor en Argentina fue, y es, mucho más que las dos tapas y un poco de relleno; significó un contrato social, un pedazo de nostalgia que se puede comprar en el kiosco de la esquina, y un embajador de nuestra identidad, aunque este parte de un receta arabe bajo el nombre deal-hasú,(que significa “el relleno”), el cual los moros llevaron a España durante la ocupación, y los conquistadores españoles los trajeron a América en sus barcos. El alfajor logró cruzar los siglos mutando en conjunto con el país. Pasó de aquellas pulperías coloniales a los kioscos de chapa del conurbano, transformándose en un compañero inseparable de las infancias de barrio, de los recreos escolares y de las pausas obreras.
“Estamos muy entusiasmados con la realización de la primera Fiesta del Alfajor de Berazategui, junto al Kilómetro del Alfajor. Se trata de una propuesta que muchos vecinos nos venían pidiendo y que estamos muy felices de poder concretar este fin de semana, con la participación de más de 80 productores de nuestra ciudad y de distintos puntos del país”,expresó en su momento el secretario de Trabajo del Municipio, Juan Manuel Parra.

Durante el evento, un jurado realizó una degustación para premiar a los mejores productos. Ganó “El alfajor de mandarina”, destacando entre el resto debido a la calidad de su materia prima, su sabor y la propuesta innovadora que llamó la atención del jurado debido a un particular corazón de mandarina, detalle que terminó por inclinar la balanza en la competencia principal del evento. “Su corazón naranja en el alfajor, ahora se lleva el corazón naranja de Berazategui”,manifestó el Intendente del Municipio, al momento de hacer la entrega del premio mayor a la firma “Alfajores del Mar”, elaborado en la localidad de Bahía San Blas y Berazategui.
Además, durante la jornada también recibieron una distinción las productoras instaladas en Berazategui, entre ellas Barcelona, Nurko, Dulce Herencia, Arriero, Rincón Vegano y Albriós, por su aporte al crecimiento de la producción local.
El Centro de Actividades lució colmado, con una de las convocatorias más multitudinarias de los últimos tiempos, llegando a lograr la sensación de que solo era posible moverse siguiendo a la marea de gente que te llevaba cada vez más adentro a conocer todos los sabores disponibles.
Pero el verdadero corazón del evento estuvo en sus productores: historias pequeñas que agigantan la identidad de Berazategui. En uno de los primeros stands aparece Verónica, una de las creadoras deAlfacheese, quien se toma el tiempo para contar la propuesta que llevan adelante: “Buscamos simular la ilusión de un cheesecake en un alfajor”,cuenta, mientras muestras algunas de las tentadoras piezas que lucen un característico borde de queso y presenta varios sabores como maracuyá, pistacho, Nutella y frutos rojos, entre otros.

Así mismo, pocos metros más adelante se encontraba una de las productoras que logran el orgullo local con los alfajoresNurko. Son vecinos de la localidad que llevan adelante el emprendimiento desde el 2008, quienes además de promocionar su nueva presentación “la caja de Berazategui” (una caja con diseño en reconocimiento a la ciudad), también exhibieron las medallas que fueron cosechando en diversos festivales. Esta vigencia que refleja la constancia comercial de la Ciudad, también se ve reflejada en el Rincón Vegano, un humilde emprendimiento nacido en 2015 casero, que en la actualidad se consolidó como una fábrica gracias a haber aprovechado los programas de asistencia y visibilización otorgados por la municipalidad. Estas pequeñas historias son parte de lo que resumen la matriz de Berazategui: el esfuerzo privado de no abandonar un sueño y un Estado local que acompaña siempre.
A través de este festival se mostró que ser argentino es, entre muchas otras cosas, guardar el recuerdo de un alfajor asociado a la pequeña felicidad de la infancia. Pero ser de la localidad de Berazategui es, además, entender que nada se consigue sin esfuerzo, contando con todo el acompañamiento posible de las autoridades municipales, que buscan ver crecer a su ciudad. En los pasillos del Centro De Vicenzo se produjo el cruce perfecto entre el ADN de toda una nación alfajorera y el orgullo del municipio que sigue en pie. El festival funcionó como una declaración de principios: un Berazategui que le rinde culto a sus raíces trabajadoras demostrando que la dulzura también puede funcionar como una forma de resistencia e identidad.

