La situación de la educación universitaria pública en los últimos años es uno de los temas más tensos de la agenda política y social actual en Argentina. El conflicto se centra principalmente en tres ejes: el financiamiento presupuestario, el rol del Estado y la transparencia en el uso de los fondos.
Un poco sobre la historia universitaria
En 1613, el Colegio Máximo que habían fundado los jesuitas unos años antes en la ciudad de Córdoba comenzó a impartir cursos superiores. Los historiadores sostienen que este acto dio origen a la universidad más antigua del actual territorio argentino. Se trataba de una institución que se moldeaba en el modelo medieval, en el cual durante más de un siglo y medio se orientó casi exclusivamente a la enseñanza de la teología. El título máximo que otorgaba de Doctor, era reservado sólo a quienes se hubiesen ordenado como sacerdotes. Años después, en 1767, a raíz de la expulsión de los jesuitas, fue controlada por los franciscanos.
La Universidad de Buenos Aires fue fundada dos siglos después, en 1821. Su creación y organización fue planificada por las autoridades de la provincia en el marco de una activa reformulación. A diferencia de la de Córdoba, la casa de los altos estudios porteña se creó cuando el modelo medieval se encontraba en crisis y en proceso de disolución. En esta la teología ocupó un lugar secundario, inspirada en un espíritu laico e ilustrado, con carreras que apuntaban mucho más a la ciencia, buscando tener una finalidad práctica para la sociedad.
Dando inició en esta década a la universidad moderna, y a mediados de ese decenio, se sancionó la primera ley universitaria: laley 1597(Ley Avellaneda), en base a sus disposiciones, las casas de estudios reformularon sus estatutos, las universidades quedaron divididas en facultades, que gozaban de un grado alto de autonomía con respecto a la administración central formada por el rectorado y el Consejo Superior.
A partir de 1918 la influencia de la universidad adquirió una fuerza importante. En junio de ese año, la juventud universitaria de Córdoba inició un movimiento exigiendo la genuina democratización de la enseñanza. Esta gesta, conocida como laReforma Universitaria, marcó un antes y un después en la historia de la educación superior. La Reforma Universitaria fue el antecedente de las luchas por la democratización y la gratuidad de la educación universitaria. Años más tarde, en 1949 el presidente Juan Domingo Perón sancionó la gratuidad de las universidades públicas argentinas.
En 1966, luego del golpe de estado a Perón, la universidad se encontraba atravesada por fuertes tensiones políticas. En ese marco la denominada Revolución Libertadora privilegió a las elites estudiantiles, otorgándoles la autonomía de las universidades al eliminar la dependencia del Estado. Tras la instauración del golpe militar, las universidades fueron intervenidas, y la resistencia de los estudiantes contra el orden represivo se manifestó activamente con movilizaciones y protestas. El ejército ingresó por la fuerza a las universidades golpeando salvajemente con palos a estudiantes y docentes, hecho conocido como la “Noche de los bastones largos”. La persecución a la comunidad académica provocó la huida al extranjero de muchos de los científicos más destacados del país.
La unidad entre estudiantes y trabajadores se mantuvo durante los años 70, en la última dictadura civico-militar, momento en que los estudiantes universitarios fueron los principales blancos del terrorismo de Estado. Años después, con el retorno de la democracia en manos de Alfonsín se recuperó la autonomía, se eliminaron los exámenes de ingreso restrictivos y se normalizaron los centros de estudiantes, consolidando de esta manera a las universidades como un pilar fundamental de la democracia.

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Durante el gobierno menemista se impulsó laLey de Educación Superiorque pretendía arancelar las universidades. Pese a que la ley se aprobó, las movilizaciones y las toma de 33 universidades lograron ponerle fin a esta iniciativa. Tiempo después, con la llegada del Kirchnerismo, que abarcó tres mandatos presidenciales completos, se construyeron una gran cantidad de universidades en el conurbano bonaerense, lo que permitió el ingreso a las universidades de muchos jóvenes que ya no debían viajar grandes distancias para cursar. En esta etapa se sancionaron varias leyes para el sistema educativo: la Ley de Fondo Nacional de Incentivo Docente (2004), la Ley de Educación Nacional (2006) y la Ley de Educación Sexual Integral (2006), y la Ley de Implementación Efectiva de la Responsabilidad del Estado en el Nivel de Educación Superior (2015).
La universidad pública desafía el ajuste de Milei
Para entender el momento en el que se encuentran las universidades en 2026, es necesario remontarse a diciembre del 2023, ya que la relación entre Milei y las universidades no empezó con un simple debate sobre leyes, sino con congelamiento que funcionó como una asfixia silenciosa.
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) en el marco del 95° Plenario de Rectoras y Rectores, alertó sobre el recorte de la educación y la ciencia por parte del Gobierno, poniendo en evidencia la situación crítica que enfrenta el sistema universitario nacional en materia presupuestaria debido a una caída real de las transferencias del 45,6 por ciento desde que asumió el Gobierno de Javier Milei.
En el comunicado explicaron que entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, los salarios de los y las docentes universitarios solo se incrementaron un 158%, mientras que en el mismo periodo la inflación acumulada fue de 280%, lo que implicó una pérdida de poder adquisitivo del 32%. Esta situación ubica, en la actualidad, a los salarios universitarios en su nivel más bajo de los últimos 23 años y en uno de los niveles más bajos desde el retorno a la democracia.
El ajuste impacta directamente en el funcionamiento de las casas de los altos estudios, desde la infraestructura y gastos de servicio, hasta salarios docentes y no docentes, becas y programas de investigación. El deterioro fue tal, que solo los docentes titulares con dedicación exclusiva y los no docentes de los niveles más altos logran superar la línea de la pobreza en base a las canastas del INDEC.

Ph: Filo News
LaLey de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docentefue sancionada por el Congreso en agosto de 2025 y ratificada en octubre, luego de que el presidente la vetara. Sin embargo, el Gobierno suspendió su aplicación mediante el decreto 759/2025, con el argumento de que no contaba con una fuente específica de financiamiento.
Frente al contexto de reducción inédita de los recursos para el financiamiento del sistema universitario, las universidades, gremios, organizaciones estudiantiles y científicos convocaron a la cuarta Marcha Federal Universitaria para reclamar por el aumento de las partidas presupuestarias, bajo el lema “Milei, cumplí la ley”. Con una convocatoria que se dio en varios puntos del país, en la ciudad de Buenos Aires, según los cálculos, participaron unas 120.000 personas.
El refugio de los Nobel y el último refugio de la movilidad social
Cuando se habla de “defender la universidad pública” no se trata de defender solamente un edificio o una partida presupuestaria, se trata de defender un ecosistema de prestigio y el motor de identidad nacional. Entre ellos podemos encontrar los cinco premios Nobel que fueron formados en la universidad pública, prueba de que el sistema estatal es capaz de producir excelencia al más alto nivel mundial.
- Carlos Saavedra Lamas (Premio Nobel de la Paz, 1936): Formado en la UBA. Galardonado por su mediación entre el conflicto entre Paraguay y Bolivia durante la Guerra del Chaco y por su labor como Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina.
- Bernardo Houssay (Premio Nobel de Medicina, 1947): Formado en la UBA. Premiado por sus investigaciones sobre la función de la glándula hipófisis en la regulación de la cantidad de azúcar en sangre.
- Luis Federico Leloir (Premio Nobel de Química, 1970): Formado en la UBA. Obtuvo el Nobel por descubrir cómo los organismos almacenan energía a través de la síntesis de los nucleótidos de azúcar.
- Adolfo Perez Esquivel (Premio Nobel de la Paz, 1980): Formado en la UNLP. Premiado por su lucha no violenta contra la dictadura militar en Argentina y en toda América Latina, en defensa de los derechos humanos.
- César Milstein (Premio Nobel de Medicina, 1984): Formado en la UBA. Galardonado por su trabajo en inmunología, particularmente por el desarrollo de la técnica de producción de anticuerpos monoclonales.
Además de estos premios Nobel, existen 3 premios más otorgados a mujeres argentinas que son compartidos, con equipos u organizaciones, pero que no dejan de contar con una formación en universidades públicas:
- Virginia Gamba Stonehouse (Premio Nobel de la Paz, 1995):Formada en la UBA. Premiada por sus esfuerzos a favor del desarme nuclear y la promoción de la paz mundial.
- Sandra Myrna Diaz (Premio Nobel de la Paz, 2007):Formada en la UNC. Recibió el Nobel por concientizar sobre los efectos del cambio climático.
- Alejandra Suarez (Premio Nobel de la Paz, 2013):Formada en la UNR. Galardonada por su trabajo en la eliminación de armas químicas a nivel global.
El “Ascensor Social”
Para miles de familias en Argentina, la universidad pública no es solo un centro de formación; sino que es la herramienta más potente de la “movilidad social ascendente”. En los últimos años, las universidades del conurbano y de las provincias lograron demostrar que la disposición geográfica rompe las barreras estructurales.
Defender la universidad pública se trata de defender la posibilidad de que el “hijo del obrero” sea médico, ingeniero o abogado de la próxima generación. Así el impacto de la universidad pública coloca a la Argentina en el mapa global del conocimiento: con la industria satelital, la energía nuclear y biotecnología o la salud pública.
Finalmente, lo que se defiende en cada una de las marchas es un modelo de país. La universidad pública, laica, gratuita y de calidad es uno de los pocos consensos que sobrevivieron a diversas crisis económicas y a los cambios de signos políticos desde el retorno a la democracia. El conflicto actual con el gobierno de Javier Milei es una discusión por el valor del conocimiento.

