“Interferencia” es un proyecto que nació formalmente en diciembre del 2020. Nacho y Guido, quienes lo fundaron,se conocieron en un taller de filosofía virtual en plena pandemia. Entre conversaciones, se dieron cuenta que ambos hacían lo mismo: “De forma casera y muy rústica” preparaban Vermú. Acordaron “hacer algo” cuando se levantara la cuarentena que transcurría por aquel entonces.
“Hicimos unas primeras maceraciones que las dimos a probar a diferentes amigos, y al poco tiempo vimos que estaba bueno, que tenía buenas repercusiones”, contó Nacho (Ignacio Saffarano), al ser consultado por los primeros pasos. “Era un producto, si bien histórico dentro de las mesas de los argentinos, todavía con poca llegada a sectores más jóvenes, ¿No? y vimos que había ahí una oportunidad para para laburar.”

2021 fue el año en que se empezó a darle forma al proyecto. Sin expectativas específicas en lo empresarial o laboral, sino más bien con el impulso de saber hacer un producto con buenas reseñas, Interferencia inició un camino que lo llevó a ser hoy una marca conocida en la ciudad de La Plata. De manera “muy intuitiva” y “aprendiendo mucho sobre la marcha, porque había poco de lo que poder agarrarse para estudiar y para formarse”.
A los pocos meses de comenzar ese 2021 se sumó Manu, su tercer compañero, y amigo de Nacho. Con esta formación, para mayo Interferencia alquiló su primer tallercito, “un local muy, muy pequeño”, en calle 66 y 17. En cuestión de algunas semanas ese taller se convirtió en lo que hasta el día de hoy es una de las marcas registradas de Interferencia: el lugar de encuentro de todos los jueves, cuando el vermú pasa de la distribución a puertas cerradas a la venta al buen estilo del bar.

“Ese fue el primer gran salto que tuvo interferencia cuando, además de de vender el vermú y realizar alguna que otra degustación o eventito, empezamos a tener cada semana, cada jueves, nuestro espacio de encuentro con amigos, con clientes, con vecinos, y así fue girando. Y, bueno, hoy sigue siendo una de las partes fundamentales de interferencia”, aseguró Nacho.
En la actualidad, Interferencia es un proyecto sostenido entre 4 compañeros de trabajo que lograron fijar sus puestos, sumando a otros eventualmente. Sus fuentes de trabajo se dividen en 3 patas: Por un lado, la producción del vermú para la venta a bares, tiendas, centro culturales, y vinotecas, principalmente asentados en la región capital, en La Plata, Berisso y Ensenada.
En segundo lugar se encuentra la producción de eventos, generalmente todas las semanas con un evento diferente, lo cual “siempre surge de coordinación con otros proyectos parecidos a los nuestros, u otros que necesitan desarrollar una barra y que les interesa lo que hacemos nosotros, nuestra forma de trabajar”. La tercera pata, es la ya mencionada tradición de los jueves, que hoy se lleva a cabo en Ciudad de Gatos (17 y 71), ya que tuvieron que abandonar su local en 66 debido a los costos.

